Cómo te acompaño
Hablar por WhatsAppEscribieron en medio de la noche. Y de nuevo, meses después.
“Sí, sin llanto y sin dolor de cabeza. Creo que ya se volvió un hábito. Estamos volviendo a poder tener vida social sin grandes impactos para él.”
“Hoy mi hijo duerme solo en la cuna, y todos dormimos bien desde entonces. Yo diría que no tengas miedo de empezar, podría haberlo hecho mucho antes.”
“Hoy tiene autonomía de sueño porque estuviste encima de mí. Ahora ya trabajo con mi segundo hijo para desarrollar la rutina aún más temprano.”
“Antes, nuestras noches eran muy difíciles, varios despertares y solo volvía a dormir en brazos o mamando. Hoy tenemos mucha más tranquilidad, y el sueño llega con mucha más facilidad.”