Aprendí en carne propia que el sueño del bebé no es un detalle técnico, es el oxígeno de una familia entera. Cuando una madre vuelve a dormir, vuelve a sí misma.
Eduqué a mis dos hijas en casa desde el primer día. Homeschool no como un rechazo al mundo, sino como un sí profundo al tiempo, el tiempo que no vuelve dos veces, el tiempo de transmitir carácter al ritmo del niño.
Hoy acompaño a madres y familias que quieren más que sobrevivir a la maternidad y a la crianza, con base en formación seria, no en intuición. Familias que quieren vivirla con claridad, ligereza y propósito.